Tomar precauciones para evitar problemas

Con los meses más fríos del invierno transcurriendo, es importante preparar las torres de refrigeración para las temperaturas extremas. Incluso en condiciones muy adversas, las torres de refrigeración pueden operar si se toman las medidas adecuadas. Una torre de refrigeración congelada supone un grave problema para las empresas, desde todos los puntos de vista, así que es mejor estar prevenidos.

Problemas

Como con cualquier otro equipo para usar en exteriores, se puede formar hielo, que puede generar problemas por sí mismo y agravarlos por el propio funcionamiento de la torre.

Es importante entender la localización de la formación de hielo en la torre de refrigeración. El hielo en la toma de aire y en los ventiladores puede generar grandes problemas operativos y grandes daños, mientras que el hielo en la estructura puede ser un problema menos grave.

Los ventiladores de las torres de refrigeración son delicados y no pueden operar de forma óptima si están obstruidos. La formación de hielo supone una amenaza para los ventiladores en términos de daños en el equipo y pérdida de funcionalidad. La expansión del agua al congelarse y el propio peso del hielo puede deformar los ventiladores. Incluso tras quitar el hielo, la efectividad de los ventiladores puede verse reducida. También, por este mismo problema, la eficiencia de la torre de refrigeración se ve mermada rápidamente, lo que puede generar una parada completa de las operaciones.

La formación de hielo en la estructura puede no constituir una amenaza inmediata al rendimiento de la torre de refrigeración, pero no debe descuidarse. La formación de hielo puede añadir peso y estrés de los materiales, generando cuantiosos daños. Además, el hielo puede descolgarse de la estructura, dañando otros equipos y poniendo en riesgo al personal.

Independientemente de dónde aparezca la formación de hielo, hay que tomar medidas para remediar estas situaciones, e implementar medidas preventivas.

Operar una torre de refrigeración en invierno

Existen distintos métodos para operar una torre de refrigeración en invierno, que dependen de la localización, operación y otros factores del propio equipo. Aún así, existen temáticas comunes para hacer que estos equipos funcionen correctamente.

  • Llevar a cabo inspecciones regulares: deben realizarse anualmente, e incluso incrementarlas con climatología adversa, para identificar la formación de hielo antes de que se convierta en un problema grave.
  • Prevenir: no espere a que el aire congelado haga su aparición para activar los protocolos de prevención. Es más fácil y barato prevenir que reaccionar frente al hielo una vez que se ha formado.
  • Mantener el calor, para prevenir la formación de hielo.
  • Mantener caudal, ya que los caudales bajos pueden incrementar las probabilidades de congelación.
  • Gestionar el caudal de aire en cada torre, para mantener la temperatura. Las diferencias en el caudal de aire puede generar focos de congelación.
  • No eliminar el hielo manualmente: debe dejarse descongelar, para evitar daños. Además, al realizar esta operación puede caer hielo al suelo, poniendo en riesgo la seguridad personal.
  • Consultar las guías del fabricante, para garantizar la operatividad y tener en cuenta los aspectos específicos de cada equipo.

Las temperaturas invernales constituyen una grave amenaza para las torres de refrigeración, pero estos riesgos pueden mitigarse con un enfoque proactivo y correcto de la gestión de las inclemencias del tiempo. Como líderes en programas de calderas, torres de refrigeración y procesamiento de aguas, en Chem-Aqua sabemos lo que se necesita para mantener los sistemas funcionando, incluso en condiciones extremas.

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1. https://www.linkedin.com/pulse/how-control-ice-formation-cooling-tower-during-freezing-jeroen-bouten/

2. https://www.slideshare.net/SaraHenning/the-12-rules-for-operating-your-cooling-tower-in-winter