img water article text

A menudo se les plantean a los reps de Chem-Aqua cuestiones como “Con qué frecuencia debo comprobar el agua?” La respuesta a esta pregunta tiene tantas ramificaciones como los sistemas que trata Chem-Aqua. Hay un gran número de factores que determinan las mejores prácticas para cada lugar de trabajo, a saber:

1. ¿Qué tipo de sistema se va a tratar?
2. ¿Qué dificultad entraña el sistema operativo?
3. ¿Personal disponible? ¿Cuentan con formación?
4. La frecuencia de comprobación… ¿viene determinada por directrices o políticas de empresa?
5. ¿Qué fiabilidad tienen los sistemas y controles de tratamiento de agua actuales?

1. Tipo de sistemas

El tipo de sistema a menudo juega un papel importante a la hora de responder la cuestión sobre la frecuencia de comprobación. Esto se debe a que muchos de dichos sistemas son más dinámicos que otros. Entre estos sistemas se incluyen:

A. Torres de refrigeración: por su propia naturaleza, son más dinámicos. Evaporan entre el 50 y el 90 % del agua que llevan, en base a la calidad de la misma. Todo el agua evaporada debe reemplazarse por agua limpia, lo que da pie a diversas complicaciones. Aunque un control automatizado del equipo puede reducir la frecuencia de las comprobaciones hechas sobre el terreno, no se elimina completamente la necesidad de realizar dicho examen, ya que los sensores pueden dejar de estar calibrados o la conectividad puede perderse de vez en cuando.
B. Calderas de vapor: otro ejemplo de sistema dinámico, debido a cambios frecuentes que originan problemas rápidamente, especialmente si los equipos de pretratamiento o purgado fallan.
C. Circuitos cerrados: si no pierden grandes cantidades de agua de forma repentina o sufren problemas de contaminación, no necesitan comprobaciones frecuentes.

En general, los sistemas como torres de refrigeración y calderas requieren más supervisión que los circuitos cerrados, ya que el agua en aquellos sistemas cambia con mayor frecuencia que en los segundos.

2. Importancia de los sistemas

Si el sistema en cuestión falla o se cierra de forma repentina, ¿cuánto dinero puede costar? ¿Afectará a otras instalaciones o se producirá una reacción en cadena?

Se puede considerar que todos los sistemas son importantes a la hora de operar una instalación. Sin embargo, unos juegan un papel más importante que otros. Cuando un sistema es vital para el funcionamiento de una fábrica o instalación, debe monitorizarse o testearse de forma frecuente. Testear sistemas permite a los propietarios y a los operarios atajar problemas potenciales antes de que se conviertan en asuntos serios que causen fallos en el sistema y paradas no programadas.

Cuanto más importante es el sistema, más a menudo debe comprobarse.


3. ¿Los operadores… están capacitados para realizar las comprobaciones?

¿Cuál es la disponibilidad de los operadores en las instalaciones? En el mundo de hoy, se pide a los trabajadores hacer más por menos. Como resultado, muchas veces es físicamente imposible hacer las comprobaciones de un sistema más de una vez al día o incluso varias veces a la semana. Además, muchas veces esta tarea recae sobre los miembros menos experimentados de la plantilla, que no tienen por qué saber interpretar los resultados y determinar los ajustes que se necesitan.

Cuando surgen los problemas, es importante trabajar con un profesional del tratamiento de aguas para determinar cuáles son las pruebas clave a realizar, dentro de los parámetros de tiempo establecidos. También resulta de vital importancia formar a los operadores sobre la importancia de realizar pruebas y sobre obtener los resultados pertinentes. En ocasiones, realizar estas pruebas puede ser mejor que no hacer ningún tipo de comprobación.


4. Reglamento o políticas de empresa

Cuando realiza comprobaciones, ¿lo hace en base a los reglamentos (autoridades competentes, guías, etc.) o a las políticas de empresa? Algunas autoridades exigen que los sistemas de aguas cumplan con los requisitos y normativas. Otras empresas tienen, además, reglamento específico relativo a la frecuencia a los tipos de test empleados. Estas políticas o reglamentos pueden derivarse de conocimientos adquiridos o implementación de las mejores prácticas. Es importante saber qué reglamento o políticas aplicar.

El profesional que trata sus instalaciones puede ayudarle a entender dichos requisitos y a generar, en base a los mismos, una frecuencia de comprobación de su sistema.

5. Fiabilidad y control

Los sistemas de pretratamiento (p. ej. suavizantes, desalcalinizantes, filtros, RO)… ¿funcionan adecuadamente? ¿Funcionan bien los controladores, sin perder calibración y sin otros problemas? ¿Se mantienen los sistemas de agua en los umbrales de control? ¿Supone la contaminación un problema que afecta negativamente al sistema de agua? ¿Se puede realizar una monitorización online?

Un buen entendimiento del sistema de tratamientos de agua puede ayudarle no solo a determinar la frecuencia de comprobación, sino a saber qué controles y otros elementos pueden mejorarse.

Conclusión

Existen muchos factores relativos a la fiabilidad y al control a la hora de determinar la frecuencia de comprobación. Ya que es imposible predecir cuándo se producirá un problema, existen pasos que puede tomar para minimizar impactos. Las comprobaciones y limpiezas regulares y el almacenaje adecuado pueden ayudarle a reducir de forma significativa problemas potenciales en sus sistemas de aguas.

Las comprobaciones frecuentes no siempre van de la mano de buenos resultados. A menudo, un sistema puede beneficiarse de forma más completa de la monitorización online, con apoyo de comprobaciones infrecuentes pero significativas.Las comprobaciones frecuentes no siempre van de la mano de buenos resultados. A menudo, un sistema puede beneficiarse de forma más completa de la monitorización online, con apoyo de comprobaciones infrecuentes pero significativas.

Contacte hoy con Chem-Aqua para obtener una evaluación gratuita de sus instalaciones y conseguir recomendaciones sobre la frecuencia de comprobación por parte de nuestros representantes cualificados.