Debido a su naturaleza, las torres de refrigeración limpian continuamente las partículas del aire. Éstas se acumulan en áreas de bajo flujo, se convierten en nutrientes para los microbios y constituyen a la condición ideal para la formación de biofilm. El biofilm es probablemente el reto más difícil al que se enfrenta un sistema de refrigeración de agua. Hasta hace poco, nuestro conocimiento del biofilm era extremadamente limitado.

Sin embargo, la nueva evidencia científica reveló su estructura compleja y abrió nuevas maneras de abordar a este enemigo oculto. La Dra. Simona Vasilescu de la Plataforma de Tratamiento de Agua de NCH Europa nos lo cuenta con más detalle.

Los biofilms están a nuestro alrededor: desde los microbios útiles que pueblan nuestros intestinos a la suciedad que luchamos por quitar de nuestras baldosas del cuarto de baño. El biofilm es una comunidad de microorganismos unidos a una superficie y unidos por una secreción bacteriana viscosa.

La ciencia detrás del biofilm

Los grandes avances en la investigación del biofilm han ocurrido en los últimos diez-quince años. Las nuevas técnicas de microbiología y biología molecular han permitido el desarrollo de nuevas evaluaciones de laboratorio y de campo. Con el conocimiento y la comprensión de su complejidad, estamos empezando a comprender su impacto significativo en nuestra vida cotidiana, desde el campo biomédico a la industria.

Específicamente en sistemas de agua industriales, se forma biofilm cuando el fango encapsula bacterias que se han unido a una superficie. El biofilm es altamente eficiente en la protección de las bacterias de cualquier tratamiento biocida añadido al agua. Investigaciones recientes muestran que el biofilm es muy difícil de eliminar de un sistema, ya que las bacterias de debajo viven en comunidades altamente sofisticadas que son capaces de adaptarse constantemente para volverse resistentes al tratamiento químico.

Biofilms y su impacto en el rendimiento de los sistemas de refrigeración

Los biofilms son mucho más aislantes que el sarro de carbonato de calcio o los depósitos de hierro oxidado. Se consideran tradicionalmente como problemáticos, explica la Dra. Vasilescu. Por ejemplo, una simple capa de 0,1 mm de biofilm es cuatro veces más aislante que un recubrimiento equivalente de incrustaciones o acumulación de óxido de hierro, lo que tiene un enorme impacto en su factura anual de electricidad.

La tubería del sistema y el equipo vital en sistemas de refrigeración como intercambiadores de calor, enfriadores, etc. pueden ser seriamente dañados por las bacterias que crecen por debajo y dentro de la capa de biofilm. El deterioro, llamado corrosión microbiológica provocada (MIC), es hasta 1000 veces más agresivo que la corrosión normal y es responsable de hasta el 50% de los costos totales de prevención y tratamiento de la corrosión para la economía mundial.

El biofilm es también el lugar seguro perfecto para patógenos, como la Legionella mortal. Éstos son protegidos por el biofilm y pueden prosperar dentro, para finalmente ser lanzados a través de gotitas de agua a la atmósfera.

Abordar el problema

Los biofilms son muy delgados y difíciles de detectar, particularmente porque en cualquier sistema de agua hay un montón de esquinas y áreas de bajo flujo para que el biofilm se desarrolle. En muchos casos, el biofilm puede evolucionar agresivamente durante un corto período de tiempo. Cuando los biofilms se hacen notorios, a menudo es demasiado tarde: en esa etapa se vuelven extremadamente difíciles de manejar.

En NCH hemos invertido en investigación de vanguardia para desarrollar tratamientos químicos capaces de interrumpir los biofilms, haciendo que nuestros programas de tratamiento de agua sean más eficientes y protejan los activos de nuestros clientes.

Nuestro nuevo grupo de ciencia y tecnología que trabaja en estrecha colaboración con los principales grupos de I + D de las universidades, diseñó una nueva formulación capaz de desbloquear el complejo escudo que le da al biofilm su increíble resistencia. El nuevo producto patentado llamado bioeXile es hasta 1000 veces más eficaz en penetrar biofilms que sólo el biocida, y 100 veces más eficiente que los biocidas más biodispersantes tradicionales.

La lucha contra el biofilm es una batalla continua. Por lo tanto, la participación de una empresa especializada en el tratamiento del agua que entiende cómo abordar los biofilms podría ser la manera más fácil de desactivar esta mortal bomba de tiempo.